lunes, 24 de noviembre de 2008

ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA CREACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA (UE)

Presentación

Hoy por hoy el sistema internacional se ha unificado no sólo en cuanto a relaciones internacionales, sino también en lo que se refiere a información. No hay punto del planeta que no sea susceptible de ser cubierto por los medios de comunicación y no hay pueblo en el mundo que viva totalmente aislado de toda información externa[1]. En este sentido, el 18 de abril de 1951 los medios de comunicación escrita daban a conocer una noticia que, durante años, estaría presente en la palestra pública de todo el mundo. Seis naciones europeas –Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Luxemburgo y Holanda- decidieron dejar de lado sus desavenencias y firmaron un acuerdo de cooperación e integración en la denominada Comunidad Económica del Carbón y del Acero (CECA). Años más tarde ratificaron esta unión creando la Comunidad Europea.

Por esta razón, la incipiente integración continental se convirtió en un ejemplo para el resto del mundo de cómo es posible, cuando existe una verdadera voluntad y una correcta organización estructural, construir un gran bloque, donde exista una auténtica integración, no sólo económica, sino también política, social, cultural y jurídica.

2. Hacia una conceptualización de integración e integración económica

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), la palabra integración viene del latin integratio – onis, lo que significa acción y efecto de integrar o integrarse, constituir las partes un todo, unirse a un grupo para formar parte de él [2].

León Lindberg define la integración como:

“procesos por los cuales las naciones anteponen el deseo y la capacidad para conducir políticas exteriores o internas de forma independiente entre sí, buscando por el contrario tomar decisiones conjuntas o delegar su proceso de toma de decisiones a nuevos órganos centrales”. [3]

En este sentido, Jorge Mariño señala que: “se entiende por proceso de integración regional al proceso convergente, deliberado, gradual y progresivo, entre dos o más Estados, sobre un plan de acción común en aspectos económicos, sociales, culturales y políticos”. [4]

Es así que por integración, en sentido estricto, se entiende –según Cristián Medina- como “la relación entre unidades que son mutuamente interdependientes y que poseen en conjunto ciertas propiedades o cualidades, que no son traspasables a sus partes aisladas” [5]

Las razones para una integración son de tipo económico y político. En cuanto a las primeras, éstas se asocian a las ganancias asociadas al libre juego del mercado, e incluyen tanto las ventajas de la libertad de comercio como la más eficiente asignación de recursos entre los países implicados y la búsqueda de maximización conjunta de bienestar al adoptar medidas micro o macroeconómicas, internacionalizando así las externalidades y conflictos que podrían provocar medidas unilaterales [6]

Siguiendo con los planteamientos económicos de Juan Tugores, la integración política se refiere esencialmente al aumento de cohesión que proporcionan unos mayores vínculos económicos o a la conveniencia de formar unidades políticas amplias capaces de hacerse oír en el concierto internacional, pero en ocasiones pueden presentarse más bien reticencias políticas a la integración, que sólo los beneficios económicos pueden disipar. Cabe señalar que en este tipo de integración los miembros transfieren a un organismo mayor y más fuerte un conjunto de atribuciones destinadas a regular sus relaciones, por lo tanto, necesariamente se debe ceder soberanía.

3. Europa después de la Segunda Guerra Mundial

Europa, como conjunto geográfico, humano y cultural, ha atravesado por innumerables experiencias. Su pasado común, que los ha dividido y unido en diversos bandos durante siglos, se plantea ahora como la riqueza que poseen, para así dar cimientos a uno de los procesos de integración más observados y analizados desde mediados del siglo XX hasta ahora.

Formalmente, la Unión Europea (UE) nació el 1 de noviembre de 1993, con la entrada en vigor del Tratado de la Unión Europea[7]. Este hecho significaba el apogeo de un proceso de integración iniciado por unos pocos Estados a principios de los años cincuenta y centrado hasta entonces en el ámbito económico. A raíz de esto último, los orígenes de la UE se encuentran en las tres comunidades Europeas, las cuales se crearon separadamente en la década de los cincuenta. La primera fue la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA), que nació con la firma del tratado correspondiente, en Paris, en 1951. Le siguieron la Comunidad Económica Europea (CEE) y la Comunidad Europea de la Energía Atómica (CEEA)[8] que nacieron en sendos tratados firmados en Roma en 1957.[9]

Tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial en 1945, la situación económica de Europa era desastrosa, ya que se hallaban depauperados, endeudados y se debatían entre la escasez de recursos y las inmensas necesidades originadas por su reconstrucción por lo que la necesidad de lograr su unión era urgente. Además, Europa se encontraba dividida en dos bloques enfrentados. Con sus campos de cultivo arrasados y sus industrias destruidas por los combates, los países del viejo continente habían dejado de liderar el mundo, cosa que pasaron a hacer dos nuevas superpotencias: los Estados Unidos de América y la Unión Soviética.

De esta forma, el 5 de julio de 1947 el Secretario de Estado norteamericano George Marshall anunció el histórico Programa de Recuperación Económica Europea, denominado Plan Marshall, mediante la cual Estados Unidos colaboraría a la reconstrucción europea y los países beneficiarios se avendrían a un programa económico común.

[1] S/A. “Prensa y política: en nuevo escenario”. Cuadernos de Información, escuela de Periodismo, Pontífice Universidad Católica de Chile. Nº 8, 1993, p. 87

[2] Real Academia de la Lengua Española: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=integraci%C3%B3n. Consultada el martes 7 de octubre de 2008.

[3]Lindberg, Leon. The political dynamics of european economic integration”. 1985, citado por Dougherty, James en “Teorías en pugna en las relaciones internacionales”. 1993, p. 445. citado por Opazo, Carola, Oyarzún, Katherine. “Análisis del contenido del tratado de libre comercio entre Chile y Estados Unidos y de las opiniones publicadas por los diarios La Nación y El Mercurio de Santiago sobre el mismo”. Tesis para optar al grado académico de Licenciado en Comunicación Social y al título profesional de Periodista. 2005. p. 43

[4] Mariño, Jorge. “La Supranacionalidad en los procesos de integración regional”. Mave Editor, 1999, España. P. 112. citado por Opazo, Carola, Oyarzún, Katherine. “Análisis del contenido del tratado de libre comercio entre Chile y Estados Unidos y de las opiniones publicadas por los diarios La Nación y El Mercurio de Santiago sobre el mismo”. Op. cit., p. 43.

[5] Medina, Cristián. “Desarrollo, teoría e idea de integración”. Revista de Derecho Universidad Católica de la Santísima Concepción. Chile. Volumen 8, Nº 8, Concepción, 2000. P. 81

[6] Tugores, Juan. “Economía Internacional e Integración Económica”. McGraw-Hill. Madrid, 1995. P. 142

[7] Tratado de Maastricht.

[8] También conocida como EURATOM.

[9] Véase Muñoz, J. “Lecturas de integración económica. La Unión Europea”. Segunda Edición. Edicions Universitat. Barcelona. 2003. P. 63. Para ampliar este tema ver: Aldecoa Luzarraga, F. “La integración Europea. Análisis histórico-institucional con textos y documentos. II Génesis y desarrollo de la Unión Europea (1979-2000)”. Tecnos. Madrid. 2002; Besné Mañero, R, Canedo Arriagada, J., Pérez, B. “La Unión Europea. Historia, Instituciones y Sistema Jurídico”. Universidad de Deusto, Bilbao, España. 1998.; Chabod, F. “Historia de la idea de Europa”. Edersa-Editorial de la Universidad Complutense. Madrid. 1992; Gómez Sánchez, Y. “La Unión Europea en sus documentos”. Boletín oficial del Estado Centro de estudios políticos y constitucionales. Madrid. Imprenta nacional del boletín oficial del Estado. 2000; “Guía Práctica de la Unión Europea”.. Segunda edición. Comunidad de Madrid, Consejería de presidencia, dirección general de cooperación con el Estado y Asuntos Europeos. 2004; Girón, J. “La Unión Europea. La comunidad Europea y el Derecho Comunitario”. Universidad de Sevilla. Publicaciones de la Universidad de Sevilla, Manuales Universitarios. 2002; Montes, P. “La integración en Europa”. Trotta. Madrid. 1993; Morata, F. “La Unión Europea. Procesos, actores y política”. Ariel. Barcelona. 1998; Moreno Juste, A. “La idea de Europa: balance de un siglo”. Cuadernos de Historia Contemporánea. 1999; Pérez-Bustamante, R. “Historia de la Unión Europea”. Dykinson, Madrid.1997; Tamames, R., López, M. “La Unión Europea”. Cuarta edición revisada y ampliada Ciencias Sociales. alianza editorial. 1999; Truyol y Sierra, A. “La integración europea, análisis histórico-institucionales con textos y documentos. I. génesis y desarrollo de la comunidad europea (1951-1979)”. Tecnos, Madrid. 1999.

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